Mi vida en las letras

Mi relación con las letras comienza desde muy pequeña, comencé a leer a temprana edad,
me entusiasmaba ver letras por todas partes y al 
fin comprenderlas, aprovechaba cualquier salida para leer todo lo que estuviera en la calle, cualquier espectacular cualquier cartel. Después de un tiempo mi madre comenzó a llevar libros infantiles a casa, recuerdo las tardes leyéndolos en compañía de mi padre, e incluso a él leyéndome o inventando cuentos antes de dormir.

La literatura siempre estuvo cerca de mí, continuaba leyendo en casa y en la escuela disfrutaba de las clases de lengua y literatura, sin embargo, nunca llegue a considerar estudiar algo que la involucrará, pues en mis planes siempre estuvo alguna carrera relacionada con ciencias de la salud. Fue hasta la preparatoria que comencé a considerar esta opción.

Mis dudas duraron bastante, tomé un año sabático para enfocarme en otras áreas y continuar pensando qué carrera elegir, las dudas se aclararon, las letras eran la opción, comencé los tramites, hice el examen y entré a la primera. Comenzaba una nueva etapa, estaba entusiasmada y no sabía que esperar.

Al comienzo de las clases me sentía muy nerviosa y desconfiada, a pesar de esto disfrutaba de las clases y me emocionaba el conocimiento que aprendería. Aunque los conflictos no tardaron en aparecer, la ansiedad y problemas emocionales no me permitieron continuar de la manera que me habría gustado, comencé a sentirme perdida y a desconfiar aun más de mí; a todo esto, se sumaban los problemas de administración pues, al ser la última generación con un plan de estudios los cambios de materias, la ultima vez que se ofertaban, clases cruzadas, volvieron más complicada mi estancia en la carrera.

A pesar de todo, sigo aquí, a punto de concluir con la carrera, retomando los enfoques por los que decidí entrar: la literatura e incluso un poco de lingüística, aunque con un poco de dificultad, la enseñanza de mi lengua materna como segunda lengua, que es algo en lo que he estado trabajando los últimos semestres y relacionándolo con algunos otros de mis intereses, como la lengua de señas mexicana. El camino no ha sido fácil, pero sigo disfrutando de estar aquí y no imagino en alguna otra rama, mucho menos en la que tenía planeada al principio.

Comentarios

  1. Concuerdo contigo en cuanto a las dificultades que hemos tenido los alumnos del plan anterior de estudios. Respecto al área a la que te quieres dedicar, es muy interesante la docencia del español como segunda lengua y me parece muy bien que hayas trabajado en ello. También la lengua de señas es un tema bastante importante, creo yo. Espero que tengas mucho éxito en todos tus proyectos. ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  2. Hola, Blanca, que interesante que desde pequeña las letras te llamaban como sirenas. Que amemos letras no significa que no sea difícil, te entiendo totalmente, me siento un poco igual, algo a la deriva también. Qué bonito lo de la lengua de señas, me parece muy interesante. Saludos!

    ResponderEliminar
  3. Hola, Blanca:
    Creo que ser transparentes con lo que sentimos es el primer paso para avanzar, y creo importante que menciones tu sentir durante la carrera porque hay muchas personas que nos sentimos identificados; gracias por darnos tu punto de vista y animarnos a seguir sumando al mundo de las letras.
    Te mando un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Blanca, creo que no hay alumno de letras que no haya tenido una crisis de ansiedad al menos una vez durante la carrera. Me da gusto que a pesar de las dificultades sigas aquí, porque realmente creo que puedes aportar mucho a las áreas que mencionas son de tu interés. Te deseo toda la suerte del mundo (:

    ResponderEliminar
  5. Hola, Blanca. Ser del plan anterior ha sido muy desgastante para todos, pues no podemos llevar la carrera a como mejor se nos acomode o de la manera que nos haga sentir bien, sino de la forma en que oferten las materias por última ocasión. Te entiendo muy bien esa parte. Pero aquí seguimos. ¡Ánimo!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario