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La madre-negra en Simón el Mago de Tomas Carrasquilla
29 de octubre del 2021
Ramírez Pérez Blanca Estela
La colonización trajo consigo a esclavos provenientes de África, de la mano de la discriminación a la mujer en las distintas culturas, las que lograban evitar un tráfico mayor terminaban a cargo de la crianza de los hijos y labores del hogar de su amo. Para mediados del siglo XIX llega la abolición de la esclavitud en la mayor parte del continente, muchos de los esclavos permanecen en las casas de sus “amos” ahora como trabajadores con “derechos”.
El papel de la mujer negra no cambia demasiado, sigue a cargo de los niños, continúa con el trabajo de ser la madre sustituta, cría y dedica todo su tiempo a los pequeños del hombre blanco. De la mano de investigaciones raciales sudamericanas conoceremos el caso de la nodriza Frutos en el cuento Simón el Mago, la relación con Antonio (el hijo pequeño), con la madre, el padre y su lugar en la casa.
Después de la abolición de la esclavitud los ahora exesclavos que sobrevivieron y con oportunidad intentaron recuperar aquello de lo que se les privó por tantos años, su libertad. Este es el caso de la negra Fructuosa Rúa, que después de años de servir a una familia fue en busca de experiencias e independencia, un tanto decepcionada al toparse con la realidad de injusticias y el latente racismo vuelve a la casa de a quien alguna vez cuido, y probablemente amamantó, la madre de nuestro narrador y protagonista Antonio.
La relación entre la madre sustituta y la madre biológica es casi inexistente, lo cual es de extrañar ya que el lector está enterado de que la crianza de la mujer estuvo a cargo de Frutos, la que probablemente también fue su ama de leche, costumbre de encargar a la esclava de amamantar de forma exclusiva a los hijos de los amos, costumbre que terminó con el movimiento higienista.
Sin duda, las niñas y niños criados por nodrizas de origen africano establecieron lazos de pertenencia, afectividad y cariño frente a sus mamás de leche, quienes se encargaban de alimentarlos, vestirlos, bañarlos y entretenerlos con cuentos, canciones, susurros y arrullos durante sus primeros años de vida. (Rivas y de Lourdes, 2020, p. 64)
La nodriza y en especial una ama de leche crea un vínculo afectivo fuerte con el pequeño, entonces, ¿por qué la relación de la madre con Frutos es casi nula? Esto podemos atribuirlo a los pensamientos racistas y al blanqueamiento que llegaría a ser parte de su crianza, comenzando con la misma Frutos, pues ella también cree estas ideas erróneas y las inculca en Antonio:
[…] tenía ideas de la más rancia aristocracia, y hacia unas distinciones y deslindes de castas de que muchos blancos no se curan: no me dejaba juntar con muchos mulatos, disque porque no me tendrían el suficiente respeto cuando yo fuera un señor grande (Carrasquilla, 2018, p. 7)
Podemos decir que al crecer la madre adquirió estos estigmas por completo y terminó de romper el vínculo que tenía con su nodriza, vínculo al que podemos acceder gracias a la nueva crianza con Antonio, que por sus palabras sabemos que esta relación con la nana es demasiado fuerte, “[…] me fui abismando en aquel amor hasta no necesitar en la vida sino Frutos, ni respirar sino por Frutos, ni vivir sino para Frutos;” (Carrasquilla, 2018, p. 5).
Y el afecto era mutuo, lo vemos en la devoción con que realizaba las tareas para el niño, como hacer juguetes para este, pero respondiendo a la pregunta que después planea Antonio, “¿Qué vería Frutos en un mocoso de ocho años para fanatizarse así?” (Carrasquilla, 2018, p. 6), y es que, debido al pasado como esclava, Frutos no pudo disfrutar de sus hijos por disponer vida y alma a la crianza de los ajenos, ya que las mujeres fuera de los trabajos domésticos tenían tareas reproductivas como tener un hijo para lactar y amamantar a otro y la procreación de más esclavos, por ende Frutos no convivió con sus hijos biológicos y esto se demuestra cuando Antonio menciona la poca comunicación que mantiene con estos y que al regresar de su viaje vuelve a la casa de la que podría considerar su hija, la madre de Antonio, en lugar de buscar de manera directa e inmediata a sus verdaderos hijos.
“La sustitución de la madre por la niñera revelaba, por lo tanto, que la intimidad y la confianza eran mayores con esta última, la única capaz de mantener al niño tranquilo […]” (Segato, 2015, p. 203). Frutos fungía como la verdadera madre del pequeño, él la respetaba y ella lo escuchaba, lo que fortalecía la relación mutua.
Antonio reconoce el apego que Frutos tiene hacía él, pero desconoce la razón, del mismo modo el niño es consciente del poder que carga por ser el hijo menor y la seguridad que respalda el cuidado de Frutos, al punto de nombrarla su ángel guardián, ya que de alguna forma la mujer es respetada por hacerse cargo del infante, es un deslindamiento del propio pequeño y la misma Frutos, pues al mismo tiempo que respetan que la mujer defienda y cuide niño, prefieren pasarlos por alto a los dos pues “¡No te metás, por Dios! ¡Quién aguanta a Frutos!” (Carrasquilla, 2018, p. 8).
Respeto que se rompe al momento de la agresión del padre hacia la señora, por creer que la mujer inculca en su hijo pensamientos dañinos, cuando la señora al narrar leyendas y cuentos solo comparte parte de su cultura. El hombre se siente con derecho de violentar a la anciana por verla como un ser inferior, primero por ser mujer, segundo por ser negra y tercero por profesar blasfemias.
Fructuosa es una mujer que sobrevivió a la esclavitud y que ahora debe lidiar con la desigualdad y el racismo de la sociedad de mediados del siglo XIX, sin embargo, “[…] la condición humana de la madre-niñera, la imagen de la madre negra y la ternura de su retrato se utilizan para minimizar la violencia de la esclavitud.” (Segato, 2015, p.195).
Las oportunidades para las personas negras después de la abolición de la esclavitud fueron escasas y en el caso de la anciana Frutos, ella regreso a hacer lo que mejor sabía, cuidar pequeños y encargarse de la casa grande de los blancos, pero Frutos no regreso ahí solo por el cariño hacia la madre de Antonio, la mujer vuelve en forma de sobrevivencia, pues “[…] hubo que regresar a su tierra un tanto desengañada.” (Carrasquilla, 2018, p. 6). Después de toparse con la fría realidad regresa a subsistir de lo mismo que sobrevivía cuando era esclava porque “Por más amor que sienta, siempre sabrá que no llegó al vínculo como consecuencia de sus propias acciones sino coaccionada por la búsqueda de sobrevivencia.” (Segato, 2015, p.199); la condición de mujer, anciana y negra en esa sociedad no brindaba las oportunidades de una vida digna para Frutos, por ende, lo más factible para sobrevivir sería regresar a una nueva esclavitud con la familia blanca de estatus de la mujer que alguna vez cuidó.
Referencias:
Carrasquilla, S. (2018). Simón el Mago. Recuperado de //www.textos.info/tomas-carrasquilla/simon-el-mago
Rivas, D. y de Lourdes, I. (Julio – diciembre, 2020). Prácticas de crianza, legado cultural afrodescendiente. Narrativas de mujeres afrovenezolanas. Ciencias Sociales y Educación. Vol. 9 (No. 18), pp. 57-84. Recuperado de https://revistas.udem.edu.co/index.php/Ciencias_Sociales/article/view/3087/3165
Sales, N. (Jul – Dec, 1970). Esclavos y Reclutas en Sudamerica, 1816-1826. Revista de Historia de América. Recuperado de https://www.jstor.org/stable/20138937
Salinas, M. (Abril – Junio, 2012). Las mujeres indígenas, moriscas y africanas: los mestizajes y la representación de la sociabilidad amorosa en chile. Chungara: Revista de Antropología Chilena. Vol. 44 (No. 2), pp. 325-340. Recuperado de https://www.jstor.org/stable/23266199
Segato, R. (2015). El Edipo negro: colonialidad y forclusión de género y raza. En La crítica de la colonialidad en ocho ensayos y una antropología por demanda (pp. 179 – 210). Buenos Aires, Argentina: Prometeo libros.
Hola, Blanca:
ResponderEliminarQué gusto descubrir que tienes experiencia en una ludoteca, sin duda, los más jóvenes son los que más nos enseñan muchas veces.
Por cierto, me parece maravilloso que tengas experiencia con braille y lengua de señas, seguramente son herramientas que serán muy útiles.
Blanca, me impresionó tu currículo, se ve que tienes mucha experiencia en diversas áreas muy interesantes :)
ResponderEliminarHola, Blanca
ResponderEliminarEstaba viendo tu cv y vi que tomaste el diplomado ¿lo recomiendas? :o
Por cierto, disfruté mucho leer tu trabajo adjunto, tienes gran habilidad para ponerle orden a tus ideas✨
Hola, Fátima.
EliminarSigo cursando el diplomado. Me parece un tanto enriquecedor para un estudiante de letras, desde la convivencia con profesores de la carrera, como los temas vistos. Como todo, en algunas unidades ha sido pesado, pero lo estoy disfrutando mucho, más por los tips que las maestras brindan y sus experiencias al comienzo de la docencia del español. Sí lo recomiendo, igual cualquier cosa no dudes en preguntarme.
ELLONSÍSIMA COMO SIEMPREEEE<3<3<3<3
ResponderEliminares muy impresionante el ver como te nace el querer comprender el lenguaje y comunicación de todxs. te felicito por eso y muchas muchas gracias por inspirarme.